Archidiócesis de Valladolid
La Archidiócesis de Valladolid constituye su nuevo Consejo Pastoral Diocesano, un instrumento al servicio de la comunión misionera
7 de marzo de 2026
La Archidiócesis de Valladolid ha constituido este tercer sábado de Cuaresma, 7 de marzo, su nuevo Consejo Pastoral Diocesano tras la reciente renovación de sus Estatutos.
Este órgano de carácter consultivo del Arzobispo con las distintas estructuras diocesanas y las diferentes realidades eclesiales presentes en Valladolid se proyecta, precisamente, como un instrumento de comunión y de participación activa de los más de 50 miembros del Consejo en el estudio y valoración de la actividad pastoral en la Archidiócesis. Entre sus fines está también estimular el espíritu misionero en todo el pueblo de Dios.
En línea con los acentos pastorales que ha venido marcando los últimos años el Arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello, la renovación de este Consejo de ámbito diocesano favorece un espacio estable para el discernimiento compartido, así como la corresponsabilidad diferenciada entre sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y laicos en la misión evangelizadora, que requiere unidad de acción tanto en el medio urbano como en el medio rural.
Una Iglesia en comunión misionera
En esta sesión constitutiva, celebrada en el Seminario Diocesano, el Arzobispo de Valladolid ha remarcado la importancia de “revitalizar” este tipo de consejos a distintos niveles eclesiales.
En este sentido, durante los dos últimos cursos pastorales se ha impulsado la “renovación” de los consejos parroquiales y su constitución en las parroquias donde no habían sido aún conformados. Recientemente se han creado, además, los consejos pastorales arciprestales en las nueve áreas en las que se organiza actualmente la Archidiócesis vallisoletana. De hecho, estos últimos aportan a este Consejo Diocesano un total de 27 miembros, tres por cada uno de los nueve arciprestazgos rurales y urbanos.
El Consejo Pastoral Diocesano “quiere ser una expresión de lo que la Iglesia en su conjunto vive”, ha remarcado monseñor Argüello. Un Consejo que, como los parroquiales y arciprestales, trabaje “no tanto para organizar agendas, aunque se haga” sino para “alentar la comunión misionera” entre las diferentes vocaciones de la Iglesia, que han de ser “recíprocas” para que esa misma comunión eclesial sea “fecunda”. Ese es el “acento nuevo” que ha querido poner el Arzobispo de Valladolid en esta “nueva era” del Consejo Pastoral Diocesano, en sintonía también con los objetivos del Sínodo: participación, comunión, misión.
Asamblea eclesial de Iglesia en Castilla
El Consejo Pastoral Diocesano constituido hoy está presidido por el Arzobispo y formado por más de medio centenar de consejeros entre representantes del clero, de las distintas delegaciones y equipos diocesanos, de los institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apostólica, de los nueve arciprestazgos que conforman la Archidiócesis de Valladolid y del laicado asociado.
Una de sus primeras decisiones ha sido la de elegir por votación a su secretario, el diácono permanente Francisco Castro, y a los miembros de su Comisión Permanente. Esta última, con presencia mayoritaria de laicos.
También ha iniciado los trabajos para elegir a los representantes de la Archidiócesis de Valladolid en la gran Asamblea eclesial que celebrará Iglesia en Castilla, bajo el lema ‘Renovados para la misión’, del 30 de abril al 2 de mayo en la Diócesis de Ávila. Representantes que saldrán, mayoritariamente, de este Consejo Pastoral Diocesano y al que se sumarán algunos jóvenes más para cumplir, así, con el número mínimo fijado por la Secretaría de la Asamblea.