Monseñor Argüello anima a “aprender” de San José: “El plan de Dios es incomprensible sin el Espíritu Santo”
19 marzo, 2025Seminaristas mayores y menores, formadores, familiares y antiguos alumnos han celebrado este 19 de marzo la Eucaristía en la capilla del Seminario Diocesano de Valladolid, coincidiendo con la Solemnidad de San José, patrono del Seminario.
Durante la Eucaristía, en la que se ha pedido especialmente por que Dios “envíe sacerdotes con espíritu jubilar”, en alusión al Año Santo que vive la Iglesia Católica, el Arzobispo de Valladolid, don Luis Argüello, ha querido dar las “gracias” a los padres de familia “por la vida que nos habéis dado a los hijos”, pero haciéndoles caer también en la cuenta de que “no sois dueños” de los hijos, puesto que “siendo vuestros, somos hijos de Dios y hemos sido llamados a la vida conforme a un plan de Dios”.
Este plan de Dios fue respetado por San José, a quien el prelado vallisoletano ha querido hacer alusión durante su homilía por haber colaborado, además, con ese plan de Dios. En este sentido, monseñor Argüello ha animado a “aprender” de San José, para ser “testigos” y “cauce” de la “gracia que Dios es capaz de realizar” porque “Dios quiere contar con la carne”, ha afirmado el Arzobispo de Valladolid, “pero su plan es incomprensible sin el Espíritu Santo”.
“A José el Señor le habló en sueños”, ha recordado el prelado vallisoletano, haciendo alusión a la lectura del Evangelio, según San Mateo, en el que el Apóstol relata cómo “se le apareció (a José) en sueños un ángel del Señor que le dijo: José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados” (1, 16. 18-21. 24a). “Y a nosotros nos habla de diferentes formas”, ha proseguido, “si no estamos distraídos”. Por este motivo, monseñor Argüello ha querido hacer en su homilía una convocatoria a la Fe y a estar “abiertos, obedientes y servidores” a la presencia de Dios y, así, poder ser “sembradores de esperanza”, lema elegida por la Conferencia Episcopal Española para la celebración este 2025 del Día del Seminario.
El Seminario, “importante” para la Iglesia
Durante la celebración de la Eucaristía, se ha remarcado la importancia que tiene el Seminario para que la Archidiócesis de Valladolid, como el resto de diócesis españolas, “siga abierta” y que la Iglesia pueda seguir siendo, así, lo que es: vocación y asamblea de llamados.
Coincidiendo con la Solemnidad de San José, los campos de fútbol del Seminario Diocesano han acogido, además, un torneo de fútbol y una merienda que han contado con la presencia de seminaristas del Real Colegio de San Albano, los seminarios de los Padres Agustinos y de la Orden de la Merced, además de antiguos alumnos.