Ir a página de inicio       -      Volver a sumario

Luz de Oriente

Iosif Dumea
Seminarista rumano
La Pascua
             Durante dos milenios de vida cristiana la Pascua ha sido el centro de las fiestas del año litúrgico, un momento de conversión y vivencia espiritual más alta, hacia donde se dirigían las esperanzas de todos los cristianos. Era y es el fundamento de la fe cristiana: Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe (1Co 15,14).

                  La fecha de la celebración pascual debe ser un domingo entre el 22 de marzo y 25 de abril, según el Concilio Ecuménico de Nicea del año 325. Por eso la Pascua ortodoxa no coincide siempre con la Pascua católica o protestante, ya que los católicos utilizan el calendario gregoriano, y los ortodoxos el juliano.

                Los símbolos pascuales utilizados en Rumanía son numerosísimos, pero el más significativo es pintar los huevos de distintos colores (normalmente se utiliza el rojo) y con distintos motivos (geométricos, florales, animales, antropomorfos y religiosos). Es una tradición que se convirtió en arte; en su técnica se utiliza cera de abejas y muchos colores vivos, que al final forman una cromática maravillosa. El huevo simboliza el nacimiento a una nueva vida que los cristianos han alcanzado por la muerte de Cristo. Varias leyendas relacionan el símbolo de los huevos rojos con la Pasión de Jesucristo.

                Según las costumbres, los fieles deben acabar todos los trabajos el sábado por la noche, quedándoles por preparar la cesta con la cual irán a la Iglesia para ser bendecidos. En la cesta se pone lo que el día siguiente se va a servir en la mesa de la familia. Durante la celebración de la Resurrección del Señor cada fiel lleva en la mano un cirio, que será encendido con la luz traída por el sacerdote del Cirio Pascual. Este cirio es el símbolo de la resurrección, la victoria de la vida sobre el poder de la muerte. Después de la misa, ese cirio lo guardan en casa y lo vuelven a encender durante el año con ocasión de distintos momentos de dolor y dificultades que la vida les presenta.

                Acabada la misa, todos vuelven a sus casas y todos los familiares se sientan a la mesa, gustando antes de los huevos rojos y la “pascua bendita” (un dulce típico que se prepara con esta ocasión). Esos días se come carne de cordero, que simboliza a Cristo Redentor que murió en la cruz por nuestros pecados como un cordero inocente.

                A quien nace en el día de la Pascua, y sobre todo cuando tocan las campanas por primera vez antes de la misa de resurrección, se le considera una persona agraciada para toda la vida.
               El saludo normal que se utiliza entre los fieles durante los días de la Pascua es: ¡Cristo ha resucitado! Y el otro responde: ¡Verdaderamente ha resucitado!

[Sumarios]

[ Inicio | Quiénes somos | Revista | Actividades | Espiritualidad | P. Hoyos | Humor | Consultas | Libros | Discos | Enlaces | Descargas | Contacta ]