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PINCELADAS
| Lupe Anoche discutí con Dios |
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Anoche tuve una discusión con Dios. Había pasado un día atormentada por las noticias que llegaron a nuestros oídos. Desde la madrugada nos asaltaron informaciones espantosas de asesinatos, violaciones, injusticias... Yo estaba furiosa y le dije a Dios que la vida no merecía la pena; le reproché ese dolor y le pedí explicaciones. Tal vez dije las típicas frases dé: ¿Por qué?, ¿por qué pasa esto?, ¿acaso nos has abandonado? De madrugada se sintió cierto viento. Tal vez, la respuesta, el aliento de Dios. Él me recordó que estas desgracias no son cosa suya, sino fruto de la libertad que Él le dio al hombre; libertad que tanto digo yo amar. Libertad, privilegio del hombre que puede elegir. Callé y quedé pensando en eso. Entonces Dios empezó a hablarme…, me habló de la sonrisa de los niños, de los buenos amigos que aún me quedan, de mi familia, de toda esa gente que trabaja por la vida, de los que, por hacer bien las cosas, nunca serán noticia, de los besos de amor, de las canciones bonitas, de la gente sincera, de los que me han apoyado, los que me han enseñado... Sé que Dios siguió enumerando razones por las que la vida merece la pena, pero yo ya no le pude oír, porque me había quedado dormida al son de esa nana bonita. No termino de ver las cosas claras, pero dicen que eso es la fe: seguir, mantenerse fiel, creer aunque no lo veas. Porque, como dice un amigo mío, creer no es entender, sino fiarse. |
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