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PINCELADAS


Ricardo Vargas
De todos modos
Artículo en WORD

Es muy frecuente en padres, educadores, catequistas, voluntarios sociales, sacerdotes, etc., desanimarse ante la falta de respuesta y hasta desagradecimiento de aquellas personas a las que se ha dedicado tantas horas e incluso largos años de la vida. Padres mayores a los que sus hijos apenas visitan; sacerdotes que se han dejado la vida por su parroquia, y al menor fallo, el pueblo olvida todo lo recibido de ellos; alumnos que sólo se fijan en los defectos del profesor; amigos que olvidan todo lo bueno de una amistad por un mal día o palabra equivocada...
            La reacción más común, sobre todo cuando la experiencia se repite, es replegarse sobre uno mismo diciendo: “¿Para qué pensar en los demás, si te pagan así, si todo el mundo va a lo suyo...? No vale la pena entregarse para sólo recibir palos...”

Es en esos momentos cuando se muestran más vigorosas las palabras de aquel cartel que cuelga en la pared la Casa Infantil de Calcuta:

Las personas son irrazonables, inconsecuentes y egoístas… 
   ámalas de todos modos.
Si haces el bien, te acusarán de tener oscuros motivos egoístas… 
   haz el bien de todos modos.
Si tienes éxito y te ganas amigos falsos y enemigos verdaderos… 
   lucha de todos modos.
El bien que hagas hoy será olvidado mañana, pero… 
   haz el bien de todos modos
.
La sinceridad y la franqueza te hacen vulnerable… 
   sé sincero y franco de todos modos.
Lo que has tardado años en construir puede ser destruido en una noche…
   construye de todos modos.
Alguien que necesita ayuda de verdad puede atacarte si le ayudas… 
   ayúdale de todos modos.
Da al mundo lo mejor que tienes y te golpearán a pesar de ello… 
   da al mundo lo mejor que tienes de todos modos
.

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